Wednesday, February 04, 2009

El deseo

Hoy tengo deseo de encontrarte en la calle,
Y que nos sentemos en un café a hablar largamente de las cosas pequeñas de la vida,
o recordar de cuando tú fuiste soldado,
o de cuando yo era joven y salíamos a recorrer juntos
la ciudad, y en las afueras, sobre la yerba, nos echábamos
a mirar cómo el atardecer nos iba rodeando.
Entonces escuchábamos nuestra sangre cautelosamente y nos estábamos callados.
Luego emprendíamos el regreso y tú te despedías siempre en la misma esquina
hasta el día siguiente,
con esa despreocupación que uno quisiera tener toda la vida,
pero que sólo se da en la juventud,
cuando se duerme tranquilo en cualquier parte sin un pan entre el bolsillo,
y se tienen creencias y confianzas
así en el mundo como en uno mismo.
Y quiero además aún hablarte,
pues tú tienes dieciocho años y podríamos divertirnos esta noche con cerveza y música,
y después yo seguir viviendo como si nada…
o asistir a la oficina y trabajar diez o doce horas,
mientras la Muerte me espera en el guardarropa para ponerme mi abrigo negro
a la salida,
yo buscando la puerta de emergencia,
la escalera de incendios que conduce al infierno,
todas las salidas custodiadas por desconocidos.
Pero hoy no podré encontrarte porque vives en otra ciudad.
Mientras la tarde transcurre
evocaré el muro en cuyo saliente nos sentábamos
a decir las últimas palabras cada noche,
o cuando fuimos a un espectáculo de lucha libre y al salir comprendí que te amaba,
y en fin, tantas otras cosas que suceden…

Jaime Jaramillo Escobar

Sunday, June 01, 2008

Dos de Francesca Gargallo

*
Escribir es, al igual y con la misma intensidad de caminar, uno de mis dos placeres máximos; más aún en ciertos momentos, si no puedo escribir o caminar libremente, enloquezco.


*
¿Me habría suicidado, habría enloquecido de no llenar cuadernos de signos? Probablemente, pero no se escribe para huir de la locura.

1 X 5

No soportamos que nuestros allegados no estén al corriente de nuestras penas, no soportamos que nos sigan creyendo más o menos felices si de pronto ya no lo somos, hay cuatro o cinco personas en la vida de cada uno que deben estar enteradas de cuanto nos ocurre al instante...

Javier Marías,
Mañana en la batalla piensa en mí


Le corresponde al escritor producir este intervalo, conservar esta línea blanca por la que el acontecimiento de escritura podría ocurrir. Este acontecimiento es la firma anónima del otro que trabaja en lo más profundo del texto. La tarea del escritor consistiría en velar que este lugar sea conservado.
Melina Balcázar


El hombre no es un isla.
Haruki Murakami,
Crónica del pájaro que da cuerda al mundo


La escritura es un bicho que pica temprano.
Xavier Velasco


Primero vemos, luego hablamos y, mucho después, escribimos.
Roberto Garza

Sunday, May 18, 2008

de la Crónica del pájaro que da cuerda al mundo

El hombre no es una isla.

Sólo de pensar que empezaba un nuevo día le quebraba el corazón.

Oí en algún sitio que el hombre alcanza el máximo de su crecimiento al llegar a cierta edad (no recuerdo si eran diecinueve o veinte años) y que luego sólo va desgastándose.

A las cuatro de la madrugada, cuando todo estaba en silencio, podía oír cómo crecían las reíces de mi soledad.

Podría decirse que las personas van cayendo en silencio, una tras otra, por el borde del mundo que me pertenece.

La luz brilla durante un limitado y brevísimo espacio de tiempo en el acto de vivir. Quizá sólo
unas decenas de segundos. Una vez que se ha ido, si has fracasado en el intento de alcanzar la revelación que se te ofrecía, no tienes una segunda oportunidad.


Casi se podría pensar que Nobory Wataya está agazapado en todas las esquinas del mundo. Esperandome.

Y en el atardecer del día de mi vigésimo cumpleaños decidí quitarme la vida.

Para los hombres, no es fácil reconocer la hora de la muerte.

Haruki Murakami

Crítica

La crítica es, para mí, una forma libre del compromiso. El escritor debe ser un francotirador, debe de soportar la soledad, saberse un ser marginal. Que los escritores somos marginales es [menos] una condenación que una bendición. Ser marginales puede dar validez a nuestra escritura. Y debo decir algo más sobre la crítica: para mí la crítica es creadora.

Octavio Paz

Wednesday, February 27, 2008

Miedo

(Lenine)
Composição: Pedro Guerra/Lenine/Robney Assis

Tienen miedo del amor y no saber amar
Tienen miedo de la sombra y miedo de la luz
Tienen miedo de pedir y miedo de callar
Miedo que da miedo del miedo que da

Tienen miedo de subir y miedo de bajar
Tienen miedo de la noche y miedo del azul
Tienen miedo de escupir y miedo de aguantar
Miedo que da miedo del miedo que da

El miedo es una sombra que el temor no esquiva
El miedo es una trampa que atrapó al amor
El miedo es la palanca que apagó la vida
El miedo es una grieta que agrandó el dolor

Tenho medo de gente e de solidão
Tenho medo da vida e medo de morrer
Tenho medo de ficar e medo de escapulir
Medo que dá medo do medo que dá

Tenho medo de acender e medo de apagar
Tenho medo de esperar e medo de partir
Tenho medo de correr e medo de cair
Medo que dá medo do medo que dá

O medo é uma linha que separa o mundo
O medo é uma casa aonde ninguém vai
O medo é como um laço que se aperta em nós
O medo é uma força que não me deixa andar

Tienen miedo de reir y miedo de llorar
Tienen miedo de encontrarse y miedo de no ser
Tienen miedo de decir y miedo de escuchar
Miedo que da miedo del miedo que da

Tenho medo de parar e medo de avançar
Tenho medo de amarrar e medo de quebrar
Tenho medo de exigir e medo de deixar
Medo que dá medo do medo que dá

O medo é uma sombra que o temor não desvia
O medo é uma armadilha que pegou o amor
O medo é uma chave, que apagou a vida
O medo é uma brecha que fez crescer a dor

El miedo es una raya que separa el mundo
El miedo es una casa donde nadie va
El miedo es como un lazo que se apierta en nudo
El miedo es una fuerza que me impide andar

Medo de olhar no fundo
Medo de dobrar a esquina
Medo de ficar no escuro
De passar em branco, de cruzar a linha
Medo de se achar sozinho
De perder a rédea, a pose e o prumo
Medo de pedir arrego, medo de vagar sem rumo

Medo estampado na cara ou escondido no porão
O medo circulando nas veias
Ou em rota de colisão
O medo é do Deus ou do demo
É ordem ou é confusão
O medo é medonho, o medo domina
O medo é a medida da indecisão

Medo de fechar a cara
Medo de encarar
Medo de calar a boca
Medo de escutar
Medo de passar a perna
Medo de cair
Medo de fazer de conta
Medo de dormir
Medo de se arrepender
Medo de deixar por fazer
Medo de se amargurar pelo que não se fez
Medo de perder a vez

Medo de fugir da raia na hora H
Medo de morrer na praia depois de beber o mar
Medo... que dá medo do medo que dá
Medo... que dá medo do medo que dá

Sunday, February 24, 2008

Ser o no ser...

Ser o no ser, de eso se trata:
Si para nuestro espíritu es más noble sufrir
Las pedradas y dardos de la atroz Fortuna
O levantarse en armas contra un mar de aflicciones
Y oponiéndose a ellas darles fin.
Morir para dormir; no más; ¿y con dormirnos
Decir que damos fin a la congoja
Y a los mil choques naturales
De que la carne es heredera?
Es la consumación
Que habría que anhelar devotamente:
Morir para dormir. Dormir, soñar acaso;
Sí, ahí está el tropiezo: que en ese sueño de la muerte
Qué sueños puedan visitarnos
Cuando ya hayamos desechado
El tráfago mortal,
Tiene que darnos que pensar.
Ésta es la reflexión que hace
Que la calamidad tenga tan larga vida:
Pues, ¿quién soportaría los azotes
Y escarnios de los tiempos, el daño del tirano,
El desprecio del fatuo, las angustias
Del amor despechado, las largas de la Ley,
La insolencia de aquel que posee el poder
Y las pullas que el mérito paciente
Recibe del indigno, cuando él mismo podría
Dirimir ese pleito con un simple punzón?
¿Quién querría cargar con fardos,
Rezongar y sudar en una vida fatigosa,
Si no es porque algo teme tras la muerte?
Esa región no descubierta
De cuyos límites ningún viajero
Retorna nunca, desconcierta
Nuestro albedrío, y nos inclina
A soportar los males que tenemos
Antes que abalanzarnos a otros que no sabemos.
De esta manera la conciencia
Hace de todos nosotros cobardes,
Y así el matiz nativo de la resolución
Se opaca con el pálido reflejo del pensar,
Y empresas de gran miga y mucho momento
Por tal motivo tuercen sus caudales
Y dejan de llamarse acciones.

Fragmento de Hamlet del Shakespeare
Traducción de Tomás Segovia (2002), me la robé de la revista Crítica

Wednesday, January 23, 2008

Versos varios de Jaime Jaramillo Escobar

*
Cuando el soplo de la montaña ha penetrado el corazón del hombre ya no puede éste ser sino un árbol.

*
Cuando expire sepultadme con este brazo fuera de la tierra,
pues en él está grabado todo lo que necesitáis saber
cuando vengan los convulsivos siglos que preceden a la extinción y el silencio.

*
Senos como dos caracoles que le rompían la blusa
como si el sol saliera de ellos,
unos senos más hermosos que las olas del mar.

*
Y si no pasa nada me asaltaré yo mismo en cualquier calle,
pues no puedo vivir de otra manera.

*
Podemos hacer siempre el paraíso alrededor nuestro donde quiera que nos encontremos.
Para eso sólo se requiere estar desnudos.

*
y a todo aquél en quien se detiene mi pensamiento empiezan a crecerle colmillos puntiaguados.

*
la muerte introduce amenazas anónimas por debajo de la puerta de mi casa, en el número 4 de la calle 14...
Jaime Jaramillo Escobar

Friday, January 18, 2008

Del corazón y esas cosas

Buen uso

Para Álvaro Solís
Tiro este corazón
porque es madera seca
y es buena para mi ataúd.


Cirugía

Esa palabra que se te ha escapado
búscala:
para que sangre
otra más.


Consejo

Con el corazón hay que ser estricto:
ponerle una cadena
y sacarlo a pasear
dos o tres veces por semana
para que no olvide
que tiene que olvidar.

Tomados de PRELUDIO HACIA NINGUNA PARTE (cuatro movimientos)
de J. A. Sánchez

Saturday, January 12, 2008

Fragmento de "Al lado del camino"

No es bueno nunca hacerse de enemigos
que no estén a la altura del conflicto,
que piensan que hacen una guerra
y se hacen pis en la cama como chicos.
Que rondan por siniestros ministerios
haciendo la parodia del artista,
que todo lo que brilla en este mundo
tan sólo les da caspa y les da envidia.

Fito Paez
de Abre o pequeña teoría sobre el fin de la razón

Monday, January 07, 2008

Y, por cuestiones de salud -mental, digo yo- la abandonaron los dos -los muy pendejos-, y la siguieron queriendo -los muy traumados.
Dante Medina, Tengo una amiga que...

Osea que los escritores son unos muertos de hambre. Quiere decir que toda la vida vivirás fregado, Varguitas.

Mario Vargas Llosa, La tía Julia y el escribidor

Wednesday, December 19, 2007

Hospedaje de paso

Nunca he conocido a los inquilinos de mi vida.
No he sabido cuando salen, cuando entran,
en qué estación desconocida descansan sus miserias.
Las mujeres han salido de este cuerpo a los portazos
quejándose de mi tristeza,
en algunas temporadas se han quejado de humedad
de mucho frío, de algún extraño moho en la alacena.

Se marchan sin pagar los inquilinos de mi vida
y el patio queda nuevamente solo
en este hotel de paso donde siempre es de noche.

Federico Díaz-Granados
de Álbum de los adioses

Sunday, May 13, 2007

Algo ha quedado roto desde entonces

He pasado tardes en silencio, mirando mi
fraudulenta resuracción
J.C. Becerra



El presente y aquello que fuiste se sientan a mi mesa
el día es barbado pero el sol resplandece como lo harías tú misma
Estoy en el otro extremo no es vanagloria
dialogan y su risa entra destruyendo mis tímpanos
tomo una copa de coñac y el aroma del café me embriaga

Hoy quisiera escribir trazando la silueta de tu rostro
y no sabes cuánto se me niega tu labio efímero como un deslimbramiento
y me detengo sobre mi pasado como quien encuentra ocupada su sombra


Bajo el herbazal antiguo alguien respira
alguien que se ha ocupado de vivirme

Competencia desleal
aquella que en el pie entablan el talón y las uñas
y descubro en el temblor de la mano el miedo de entonces
aquel que creí haber dejado en la troje
cuando nos ocultábamos del abuelo para vernos
y a lo más sonreir estúpidamente
Un día te fuiste
parecía contener la respiración para no exhalar
el aroma hurtado a las rosas
y a los jazmines de la abuela

Algo ha quedado roto desde entonces

Algo que el viento viejo cincel maesro
hoy intenta modelar su rostro

todo parece dispuesto para el alumbramiento
la montaña cobra un aire gris
en tu ausencia estás omnipresente
presencia pura cuya materialización busco y me espantas
como si alguien furtivamente caminara sobre el tejado de la casa
y un ave que no conozco hundiera el pico en los cristales
pero entiendo que no es fácil llevar a cuestas tanto rostro
y que la muerte tiene ademanes finos y la mirada triste
que su sonrisa encanta y su beso eterniza
como entiendo también al caracol que arroja su concha
se va por la playa y no regresa

Lo sé todas las mañanas
como sé de la brisa por tu ausencia
y que en algún lugar
dentro o fuera de mí
las aguas taladran para entregarse al mar con los brazos abiertos
y sé que te encontrarán de pie
con los puños cerrados en posesión de tu secreto

Deben ser los pájaros porque algo se mueve en los alerces
a contra luz de ese azul infinito y colérico
busco en el hueco de la mano
como de niño en el fondo del pozo
que alguien cavará en el centro del patio
donde mi rostro de niebla
registrará los golpes que el cielo dio a la luz

Algo ha quedado roto desde entonces

Algo que se interrumpe siempre entre el papel y la pluma
y que creí encontrar en las cuerdas de la guitarra
cuando entonabas tu canción argentina
y llorabas por tus hijos perdidos desde siempre
Después creías saberlo todo
y te dabas por llamarme hijo
y llevar en vilo tu incesto por los bares del Paseo Reforma
Y terminabas la noche o empezabas el día
untándoles en la cara a los taxistas
tu credencial de periodista
pero nada era cierto
habíamos sido señalados por el vuelo de un ave nocturna
Todo era así desde el principio
lo supe mientras cruzabas el antiguo portón
y tus ojos esa hidrografía inconquistable recorrían
línea a línea a Lucrecio
cuando discutíamos la idea cartesiana de la historia
Lo sabía
como lo sabía tu pelo cuando la ternura nos sellaba los labios
y entre tu mano y mi mano
y tu cuerpo y mi cuerpo no había espacio

José Antonio Alvarado,
de Algo ha quedado roto desde entonces

Sunday, April 29, 2007

Nocturno

La noche no sabía
que mil caballos golpeaban a sus puertas.

Cómo iba a saberlo
si era una nohce muerta,
llena de caracoles amarillos
y con una terrible luna negra.

La noche no sabía
que mil caballos lloraban en la selva;
que los todos horribles de la muerte
mugían en el agua siniestra.

Cómo iba a saberlo
si era una noche muerta
inundada de salmos misteriosos
murmurados al fondo de la selva.

La noche no sabía
que se habían muerto todas las estrellas:
que los toros horribles de la muerte
mugían en el agua siniestra,
y que en el cielo había
una terrible luna negra.

Morelia, septiembre 5 de 1954

Ramón Martínez Ocaranza

Thursday, February 08, 2007

Fragmento de Abaddón el Exterminador

*
Le voy a hacer una confesión, Sabato: yo no quise venir a este mundo, no hice ninguna seña. Estaba tan cómodo que cuando me tocó salir me resisití, me puse de culo. Pero me sacaron igual, a la fuerza. Siempre a la fuerza, en nombre de lo mejor. Ahí nomás comprendí que este mundo no poía ser más que una cagada. A usted también le debe de haber pasado algo semejante. Perdimos, ya sé. Pero ahora nos toca aguantar piola. Somos dos tipos que van a cantar las cuarenta, es decir dos desgraciados. Yo tengo ventaja de superarlo en ignorancia.

*
Sí, es cierto, la inmensa mayoría escribe por motivos subalternos. Porque busca fama o dinero, porque tiene facilidad, porque no resiste la vanidad de verse en letra impresa, por distracción o por juego. Pero quedan los otros, los pocos que cuentan, los que obedecen a la oscura condena de testimoniar su drama, su perplejidad en un universo angustioso, sus esperanzas en medio del horror, la guerra o la soledad. Son los grandes testigos de su tiempo, muchachos. Son seres que no escriben con facilidad sino con desgarramiento.

*
En el momento en que el artísta se sumerge en el inconsciente, como cuando te dormís. Pero luego sucede un segundo momento, que es de expresión, observa bien: de ex-presión, de presión hacía afuera. Por eso el arte es liberador y el sueño no, porque el sueño no sale. El arte sí, es un lenguaje, un intento de comunicación con otros.

*
Hace tiempo, un crítico alemán me preguntó por qué los latinoamericanos teníamos grandes novelistas pero no grandes filósofos. Porque somos bárbaros, le respondí, porque nos salvamos, por suerte, de la gran escisión racionalista.

*
Porque aquella Alejandra que perduraba en el espíritu de Martín, que candente aunque fragmentaria se había mantenido en el corazón y en la memoria del muchacho, como brasas ocultas entre cenizas, se mantendría mientras Martín viviese, y mientras él mismo, Bruno, y acaso Marcos Molina y hasta Bordernave y otros seres (magnánimos o siniestros, remotos o cercanos) que alguna vez habían participado de su alma, de algún fragmento maravilloso o infame de su espíritu.

*
El infierno está aquí.

*
[...] le preguntó si la quería.
-Tu pregunta es idiota- respondió Martín con aflicción y desconsuelo.

--Ernesto Sabato

Saturday, February 03, 2007

La metamorfosis (fragmento)

Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Estaba tumbado sobre su espalda dura, y en forma de caparazón y, al levantar un poco la cabeza veía un vientre abombado, pardusco, dividido por partes duras en forma de arco, sobre cuya protuberencia apenas podía mantenerse el cobertor, a punto ya de resbalar al suelo. Sus muchas patas, ridículamente pequeñas en comparación con el resto de su tamaño, se agitaban desvalidas ante los ojos.

"¿Qué me ha ocurrido?", pensó.

No era un sueño. Su habitación, una auténtica habitación humana, si bien algo pequeña, permanecía tranquila entre las cuatro paredes harto conocidas. Por encima de la mesa, sobre la que se encontraba estrnadido un muestrario de paños desempaquetados -Samsa era viajante de comercio-, estaba colgado aquel cuadro que hacía poco había recortado de una revista y habia colocado en un bonito marco dorado. Representaba a una dama ataviada con sombrero y boa de piel, que estaba allí, sentada muy erguida y levantaba hacia el observador un pesado manguito de piel, en el cuel había desaparecido su antebrazo.
Franz Kafka

Thursday, February 01, 2007

"Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras no se enamore de ella"

John Waters, 1946, cineasta estadounidense


Tuesday, January 30, 2007

Cuerpo solubles

sin embargo
sé muy bien que al declamar nuestros sexos
el sol se rasgará
por eso cierro las uñas
en las mariposas de las piernas
entro en ti ya vencido
porque ya no sé hablar de mí

*
en mis palabras hay una mano abierta
donde descansar de las errancias
abandonos calculados
clandestinidad de trayectos recorridos
tu cuello
tu boca
tus brazos
tu vientre
tus senos
tus labios
tus ojos
tus piernas
tus cabellos
tu lengua
tus manos
tus muslos
tu cadera
tótems
conugan los ritos inseciados

*
tu cuerpo siempre al límite dela indecencia
tu cuerpo aligerado de las hipnosis
evidencias y fines
en tu voz
hay una historia de evasión sin país
sin destino
sin otro argumento milenario
que la falla de tus labios sobre mi piel

*
del delirio guardamos
la gravedad engarzada del hambre

nunca confesaremos algo más
que la pasión por le peligro a la hora del desayuno
y el múltiple aroma del éxtasis
al retorno craquelado de los rostros

*
en la ciudad que pierde su lugar
el mundo multiplica las horas para nombrar
el borde de tus ojos
sin conseguir cortar
el hilo de las anécdotas que nos preceden
la imagen misma del vértigo


*
en la autobiografía de los cuerpos
me cabalgas con la lengua
la madera seca habla de nuestras costumbres
de tu boca que me vuelve huérfano mil veces
cuando me amas
como se ama otra soledad
una guerra tan grande que es compartida

*
la libertad extrema es la de todos los fracasos
fuiste tú quienme lo dijo
en los malabares en los que envejecemos tan rápido
palmas pizzarras para los misterios
de los que tal vez no regresaré
porque las sábanas sucias
son los ojos que cien veces aquí se reinician

*
pequeña muerte me despido en ti
narrándote el roce de las alas
donde la mano separa en nosotros el nombre de las cosas
los equinoccios

Carl Lacharité
tomado de la revista La voz de la Esfinge

Friday, December 08, 2006

Una carta demasiado tardía

Contudo, esto é uma carta.
Carlos Drummond de Andrade
Carta

No sé en verdad si esto sea una carta.
No sé si disculparme por el retraso
de la explicación, ni si te importan
disculpa o explicación ¿Para qué
hacerlo después de veintisiete años
cuando ya una vida se hizo o se deshizo
y nosotros sólo soñabamos hacerla?
Quizá por eso. Quizá porque contigo
yo habria hecho una vida real
y no este mundo sin casa que he deshecho.
desde hace días o semanas
los recuerdos me ciegan como un pozo,
y vuelves callada, quieta,
inmensamente quieta y luz en el diciembre
horizontal y frío, y allí te quedas.
A cierta edad los recuerdos se vuelven
como las flechas de San Sebastián
pero disparas sólo al corazón.
Tenías diecisiete años,
edad clarisima de las ventanas,
y eras tenue para que los álamos no olvidaran
esbeltez ni linaje de luna.
Podría decir, con el estilo del melodrama
mexicano: "Amaba a otra", y era cierto,
humanamente cierto, pero ahora aquí,
queriendo ver desde mi casa las montañas
del Ajusco, me digo, me digo que eras
la que pudo dar, no el país de maravillas
(como tu nombre lo dice), pero sí
una vida lúcida, leve, quizá feliz.
Eso me hago suponer. Supongo.
Creo sentir alivio al escribir estas líneas.
Son del todo sinceras pero inútiles,
porque lo que fui destruyendo
no se puede explicar en un poema.
Tampoco me sueño en sueños de entonces,
porque ya hace años, cinco o diez, que no
tengo sueños. Tampoco me hago ilusiones,
aunque lo diga a menudo, sabiendo que engaño
o me engaño, mientras miro mi cuerpo como reloj
que marca las cinco y media de la tarde.
Hoy por hoy sólo aspiro a terminar una obra
(mala o buena), hacer a los otros algún bien
en lo que puedo, y viajar por un mundo que
a veces me cansa más de lo que me maravilla.
No sé, como te dije, si esto sea una carta.
Tal ves no la vayas a leer (lo más probable),
y no sé si decir: "Te quise" o "Me equivoqué",
o "Cómo quitarle la begonia". No sé siquiera,
no sé, qué fue del bosque cortado a ras de bosque.
No lo sé. Pero te dejo estas líneas:
Tómalas, aunque no las leas.

Marco Antonio Campos
de Los adioses del forastero

Sunday, November 19, 2006

Suburbio de una bala

Monica:

1. Debiste conocerme un poco antes,
cuando tanta cocaína, tanto
idílico subsuelo me volvió, por un tiempo,
un amante mediocre.
Placeres que partían la memoria de la piel
como quien parte una nueaz al apretarla
en el puño con otra. Una vaga
aspirina de dolor.
Debiste conocer esos rígidos murmullos,
esa medulas marchitas, esa
arritmia como niebla. Un monje atravesado
por su hombría de coraje y Nembutal.

Te hubiera hecho el amor
desde una pústula. Sabrías
(y yo a través de ti, tocando con
mi mano kerosén el espesor
de los jaguares) que hasta el arrobado gozo
viene de malos sentimientos;
no generosidad, sino
reconciliación.

Lástima que no baste con decirlo
(y por eso al escribir
la confesión es el suburbio de una bala que atina,
y por eso la poesía es la grieta
menos visible de nuestras urnas funerarias)
para volver redondo el viaje del deseo
al valle de los muertos.

Redondo: una esfera de apifanía
y odio
en la que desnudarte fuera un símbolo de mí.

2. Solo amo a las desconocidas.

[Confesión, suburbio de una bala:
"vuelve, paloma,
que el ciervo es un lucero de amarillas espinas,
él mismo su safari de esplendor carnicero,
su mística gavilla de francotiradores.
Vuélvete, que están tirando al aire
ahora que no queda ciervo en pie".]

Lo descubrí a los treinta, con mi segunda esposa.
Estaba en esa puerta, riéndose,
húmedo aún su cabello hasta los hombros.
Llevaba una blusa verde
de la que siempre estuvo orgullosa
porque yo la mencionaba en un poema.

La miré y
me di cuenta de que ya no la quería.

"Fue que, a fuer de acariciar, las líneas de su mano se volvieron
sagradas, intratables."

"Fue que, de tanto ir hacia adentro, se derramó de mí."

Fue una cosa vulgar: la engañé
con dos mujeres, me gasté su dinero.

Unos meses después,
me envió dentro de un sobre de papel manila
su blusa hecha girones.

Y había escrito
__________una cesta de mimbre para guarda tus ojos,
__________tu blusa verde, tu voz que es el jardín
__________donde camino en sueños [...]
__________para que siempre que te asomes
__________a este pedazo de papel
__________brilles como una estrella caída en el estanque [...]

Caída.
Caída.
Mira:
vuélvete,

que están tirando al aire.

ENVOI
Teoría de la recepción

"Aherrojado contigo
en el suburbio de una bala": dije algo así
por preguntarte si querías bailar.

Ay, los poemas del fin del mundo,
cochambrosos porque un filósofo alemán
se adornó las rasgadas vestiduras con cráneos de judíos,
porque un poeta judío se ahogó entre la bruma,
muy lejos del mar.

Miscast: siempre vamos al teatro a ver Las moscas
con los broches de Yocasta en un bolsillo,
por si acaso.

Julián Herbert
tomado de revista Crítica