Vanesa Garnica
Sunday, June 25, 2006
de la novela La Ley del Retorno
Cuando los años fortalecen un vínculo, algo nos indica que hay que persistir, continuar ahí, como si tantos años por venir y esa rutina que los acompaña fuera un premio a la perseverancia.
Wednesday, June 07, 2006
Las palabras y las cosas
Que acomode el silencio
las palabras y las cosas.
Demasiada oscuridad existe
sobre los discursos,
demasiada cárcel sin remedio.
La noche alza el vuelo
el corazón se duerme
como un reloj en el otoño.
Que acomode el silencio
toda esta geografía.
Es mejor
hacer con los paisajes
una hoguera.
El corazón bosteza.
La luna crece.
Los recuerdos brotan de la tierra.
Es mejor este silencio
afilado y dulce.
Son de humo los espejos.
Son de lágrima en el aire.
Porque no es el silencio
lo que lacera almundo
sino el inútil avispero
de los días inútiles.
El corazón en pausas
esconder su color
tras un relámpago que duerme.
Y el mundo avanza
en indetenible ruina.
Hasta que el silencio
derrame su semilla
sobre las palabras
y las cosas.
las palabras y las cosas.
Demasiada oscuridad existe
sobre los discursos,
demasiada cárcel sin remedio.
La noche alza el vuelo
el corazón se duerme
como un reloj en el otoño.
Que acomode el silencio
toda esta geografía.
Es mejor
hacer con los paisajes
una hoguera.
El corazón bosteza.
La luna crece.
Los recuerdos brotan de la tierra.
Es mejor este silencio
afilado y dulce.
Son de humo los espejos.
Son de lágrima en el aire.
Porque no es el silencio
lo que lacera almundo
sino el inútil avispero
de los días inútiles.
El corazón en pausas
esconder su color
tras un relámpago que duerme.
Y el mundo avanza
en indetenible ruina.
Hasta que el silencio
derrame su semilla
sobre las palabras
y las cosas.
Ernesto Hernández Doblas
tomado del segundo número de
la revista PalabraPoesía
Wednesday, April 12, 2006
Del libro Jugo de Naranja de
De pronto, en medio de la prisa urbana, surgido de otra dimensión, aparece el tren cargado de estrépidos metálicos. Ruge, animal herido, dispuesto a llevarse a aquel que se atraviese en su destino trágico. Salió de otro siglo y va -lo indica su lamento- a un cementerio donde pueda, por fin, desbaratar su esqueleto herrumbroso. En tu vida es un espectro, una pesadilla diurna que pasa y se pierde en el horizonte.
Carmen Villoro
Del libro "El Oficio de Esperar" (de Andario)
V
Para que nazca
un nuevo poeta
necesito abrir el diario
leerlo
como si no deseara
saber del nacimiento
de nuevos poetas
ir por las librerías
preguntando por los precios
de las novedades
y al paso por algún jardín
detenerme a leer
las hojas de los árboles
XVII
Doblaré
una
hoja
de
papel
construiré
un
barco
llegaré
a
los
muelles
de
tu
cuerpo
Para que nazca
un nuevo poeta
necesito abrir el diario
leerlo
como si no deseara
saber del nacimiento
de nuevos poetas
ir por las librerías
preguntando por los precios
de las novedades
y al paso por algún jardín
detenerme a leer
las hojas de los árboles
XVII
Doblaré
una
hoja
de
papel
construiré
un
barco
llegaré
a
los
muelles
de
tu
cuerpo
A. J. Aragón
Saturday, March 04, 2006
Mea culpa por hablarle a ella
y si me dices que el poema es el acto de desnucar cierto equilibrio que es hemoglobina pronunciada en el espejo del día luego callas y eres (según tú) un tendón de los silencioas citadinos después regresas a enredar mis oídos por ejemplo que mi cuerpo transfigura la zoología de un pecado o que mi voz la carne de cierto maleficio y que el aroma de nosotras las mujeres es válvula de los antiguos deseos entonces yo te digo que le pares deja de decir tantas mamadas ¿acaso no conoces los ramos de rosas? existen formas decentes de conquistar a una mujer
Daniel Bencomo
del libro Apuntes en el baño
Sunday, December 25, 2005
Poema de Cesare Pavese
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos-
esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, com un viejo remordimiento
o un vicio absurdo. Tus ojos
serán una palabra vana,
un grito acallado, un silencio.
Así los ves casa mañana
cuando te inclinas sola ante el espejo.
¡Oh querida esperanza,
también nosotros aquel día
sabremos que eres la vida y la nada!
La muerte tiene una mirada para todos.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como ver que emerge de nuevo
un rostro muerto en el espejo,
como escuchar un labio cerrado.
Descenderemos al remolino, mudos.
esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, com un viejo remordimiento
o un vicio absurdo. Tus ojos
serán una palabra vana,
un grito acallado, un silencio.
Así los ves casa mañana
cuando te inclinas sola ante el espejo.
¡Oh querida esperanza,
también nosotros aquel día
sabremos que eres la vida y la nada!
La muerte tiene una mirada para todos.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como ver que emerge de nuevo
un rostro muerto en el espejo,
como escuchar un labio cerrado.
Descenderemos al remolino, mudos.
Cesare Pavese
Hay días
Hay días
a los que
les ponemos
preservativo
para no embarazarnos
de tristeza
y corramos
el riesgo
de parir
un verso
a los que
les ponemos
preservativo
para no embarazarnos
de tristeza
y corramos
el riesgo
de parir
un verso
José Antonio Alvarado
Poema de José Antonio Alvarado
El poema
se me vuelve serpiente
y en un alarde de violencia
se prende la cola
Huye entre musgo
y habiendo probado su veneno
azota la cabeza en las rocas
y restriega el cascabel
en el rostro del silencio
mientras traza su círculo de muerte
Pasa la vida
en el último momento
frente a los ojos del poema
y no falta algo
Ay Quisiera quedarse
repetirse la ceniza primera
se me vuelve serpiente
y en un alarde de violencia
se prende la cola
Huye entre musgo
y habiendo probado su veneno
azota la cabeza en las rocas
y restriega el cascabel
en el rostro del silencio
mientras traza su círculo de muerte
Pasa la vida
en el último momento
frente a los ojos del poema
y no falta algo
Ay Quisiera quedarse
repetirse la ceniza primera
José Antonio Alvarado
Del libro "Algo ha quedado roto desde entonces"
Saturday, November 12, 2005
Sunday, November 06, 2005
Un árbol con veneno- William Blake
Estaba furioso con mi amigo.
Le expresé mi cólera y mi cólera cesó.
Estaba furioso con mi enemigo;
nada le dije y mi furor creció.
Y regué mi furor con miedos,
noche y día con mis lágrimas;
y lo alumbré con sonrisas,
con dulcísimos engaños.
Día y noche fué creciendo
hasta dar una bella manzana,
la vió brillar mi enemigo
y cuando supo que era mía
de mi jardín la robó
cuando el cielo oscurecía;
por la mañana, alegre ví
a mi enemigo muerto bajo el árbol.
traducción Roberto Díaz
Le expresé mi cólera y mi cólera cesó.
Estaba furioso con mi enemigo;
nada le dije y mi furor creció.
Y regué mi furor con miedos,
noche y día con mis lágrimas;
y lo alumbré con sonrisas,
con dulcísimos engaños.
Día y noche fué creciendo
hasta dar una bella manzana,
la vió brillar mi enemigo
y cuando supo que era mía
de mi jardín la robó
cuando el cielo oscurecía;
por la mañana, alegre ví
a mi enemigo muerto bajo el árbol.
William Blake
traducción Roberto Díaz
Tuesday, November 01, 2005
El problema---> Maria Rivera
El blog es el invento más refinado de los mass media. Tarde o temprano todos seremos devorados. En una época donde se perdona todo salvo el anonimato y se enaltece sobre todas las cosas a la personalidad (¡somos únicos e irrepetibles!), el pudor se antoja como una anacronía y el silencio como una incapacidad.
Sunday, October 23, 2005
Shakespeare, de Marin Sorescu
(Forest Books, Trans. A. Deletant & B. Walker)
Shakespeare created the world in seven days.
On the first day he made the sky, the mountains and the depths of the soul.
On the second day he made rivers, seas, oceans
And other emotions ---
And he gave them to Hamlet, Julius Ceasar, Anthony, Cleopatra and Ophelia,
To Othello and others,
To be master over them, with their descendants,
For ever and ever.
On the third day he gathered all the people
And taught them to savour:
The taste of happiness, love, despair,
The taste of jealousy, fame and so on,
Until all tasting was finished.
Then some late-comers arrived.
The creator patted their heads with compassion,
Saying the only roles left for them were
The literary critics
Who could then demolish his work.
The fourth and fifth day he reserved for laughter.
He allowed clowns
To tumble,
He allowed kings, emperors
And other unfortunates to amuse themselves.
On the sixth day he completed the administration:
He set up a tempest
He taught King Lear
How to wear a straw crown.
As there were a few leftovers from the creation of the world
He designed Richard III.
On the seventh day he took stock to see what else might be done.
And Shakespeare thought that after so much effort
He deserved to see a performance;
But first, as he was overtired,
He went to die a little.
Shakespeare created the world in seven days.
On the first day he made the sky, the mountains and the depths of the soul.
On the second day he made rivers, seas, oceans
And other emotions ---
And he gave them to Hamlet, Julius Ceasar, Anthony, Cleopatra and Ophelia,
To Othello and others,
To be master over them, with their descendants,
For ever and ever.
On the third day he gathered all the people
And taught them to savour:
The taste of happiness, love, despair,
The taste of jealousy, fame and so on,
Until all tasting was finished.
Then some late-comers arrived.
The creator patted their heads with compassion,
Saying the only roles left for them were
The literary critics
Who could then demolish his work.
The fourth and fifth day he reserved for laughter.
He allowed clowns
To tumble,
He allowed kings, emperors
And other unfortunates to amuse themselves.
On the sixth day he completed the administration:
He set up a tempest
He taught King Lear
How to wear a straw crown.
As there were a few leftovers from the creation of the world
He designed Richard III.
On the seventh day he took stock to see what else might be done.
And Shakespeare thought that after so much effort
He deserved to see a performance;
But first, as he was overtired,
He went to die a little.
Marin Sorescu
Saturday, September 03, 2005
Tuesday, June 21, 2005
Río de Tapalpa
Parado en medio del río,
las dos orillas
tocan mis manos.
Camino
y el cielo
anda los pasos.
Adentro los piés
a los surcos íntimos
del fondo
soy un árbol efímero
plantado en la raíz
del agua.
las dos orillas
tocan mis manos.
Camino
y el cielo
anda los pasos.
Adentro los piés
a los surcos íntimos
del fondo
soy un árbol efímero
plantado en la raíz
del agua.
Raúl Bañuelos
Tuesday, May 31, 2005
Walking Around
Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastresías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegandoen un agua de origen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.
Sucede que me caso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombre.
Sucede que me canso de ser hombre.
Sin embardo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monjacon un golpe de oreja.
Sería bello
or por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.
No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.
No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos,
aterido, muriéndome de pena.
Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.
Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casa húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olos a vinagre,
a calles espantosas como grietas.
Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieron de haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.
Sucede que entro en las sastresías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegandoen un agua de origen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.
Sucede que me caso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombre.
Sucede que me canso de ser hombre.
Sin embardo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monjacon un golpe de oreja.
Sería bello
or por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.
No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.
No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos,
aterido, muriéndome de pena.
Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.
Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casa húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olos a vinagre,
a calles espantosas como grietas.
Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieron de haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.
Pablo Neruda
Wednesday, May 18, 2005
DIGO QUE YO NO SOY UN HOMBRE PURO
Yo no voy a decirte que soy un hombre puro
entre otras cosas
falta saber si es que lo puro existe.
O se es, pongamos, necesario.
O posible.
O si sabe bien.
¿Acaso has tú probado al agua químicamente pura,
el agua de laboratorio,
sin un grano de tierra o de estiércol,
sin el pequeño excremento de un pájaro,
el agua hecha no más de oxígenoe hidrógeno?
¡Puah!, qué porquería.
Yo no te digo pues que soy un hombre puro,
yo no te digo eso, sino todo lo contrario.
Que amo (a las mujeres, naturalmente,
pues mi amor puede decir su nombre),
y me gusta comer carne de puerco con papas,
y garbanzos y chorizos, y
huevos, pollos, carneros, pavos,
pescados y mariscos,
y bebo ron y cerveza y aguardiente y vino,
y fornico (incluso con el estómago lleno).
Soy impuro ¿qué quieres que te diga?
Completamente impuro.
Sin embargo,
creo que hay muchas cosas puras en el mundo
que no son más que pura mierda.
Por ejemplo, la pureza del virgo nonagenario.
La pureza de los novios que se masturban
en vez de acostarse juntos en una posada.
La pureza de los colegios de internado, donde
abre sus flores de semen provisional
la fauna pederasta.
La pureza de los clérigos.
La pureza de los académicos.
La pureza de los gramáticos.
La pureza de los que aseguran
que hay que ser puros, puros, puros.
La pureza de los que nunca tuvieron blenorragia.
La pureza de la mujer que nunca lamió un glande.
La pureza del que nunca succionó un clítoris.
La pureza de la que nunca parió.
La pureza del que no engendró nunca.
La pureza del que se da golpes en el pecho, y
dice santo, santo , santo,
cuando es un diablo, diablo, diablo,.
En fin, la pureza
de quien no llegó a ser lo suficientemente impuro
para saber qué cosa es la pureza.
Punto, fecha y firma.
Así lo dejo escrito.
entre otras cosas
falta saber si es que lo puro existe.
O se es, pongamos, necesario.
O posible.
O si sabe bien.
¿Acaso has tú probado al agua químicamente pura,
el agua de laboratorio,
sin un grano de tierra o de estiércol,
sin el pequeño excremento de un pájaro,
el agua hecha no más de oxígenoe hidrógeno?
¡Puah!, qué porquería.
Yo no te digo pues que soy un hombre puro,
yo no te digo eso, sino todo lo contrario.
Que amo (a las mujeres, naturalmente,
pues mi amor puede decir su nombre),
y me gusta comer carne de puerco con papas,
y garbanzos y chorizos, y
huevos, pollos, carneros, pavos,
pescados y mariscos,
y bebo ron y cerveza y aguardiente y vino,
y fornico (incluso con el estómago lleno).
Soy impuro ¿qué quieres que te diga?
Completamente impuro.
Sin embargo,
creo que hay muchas cosas puras en el mundo
que no son más que pura mierda.
Por ejemplo, la pureza del virgo nonagenario.
La pureza de los novios que se masturban
en vez de acostarse juntos en una posada.
La pureza de los colegios de internado, donde
abre sus flores de semen provisional
la fauna pederasta.
La pureza de los clérigos.
La pureza de los académicos.
La pureza de los gramáticos.
La pureza de los que aseguran
que hay que ser puros, puros, puros.
La pureza de los que nunca tuvieron blenorragia.
La pureza de la mujer que nunca lamió un glande.
La pureza del que nunca succionó un clítoris.
La pureza de la que nunca parió.
La pureza del que no engendró nunca.
La pureza del que se da golpes en el pecho, y
dice santo, santo , santo,
cuando es un diablo, diablo, diablo,.
En fin, la pureza
de quien no llegó a ser lo suficientemente impuro
para saber qué cosa es la pureza.
Punto, fecha y firma.
Así lo dejo escrito.
Nicolás Guillén
Los heraldos negros
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son...Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre...pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes...Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son...Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre...pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes...Yo no sé!
César Vallejo
Los heraldos negros
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son...Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre...pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes...Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son...Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre...pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes...Yo no sé!
César Vallejo
Wednesday, May 11, 2005
Arte Poética de Vicente Huidobro
Que el verso sea como una llave que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
cuando miren los ojos, creado sea
y el alma del oyente quede temblando.
Iinventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
el adjetivo, cuando no da vida, mata.
Estamos en el cielo de los versos.
El músculo cuelga,
como recuerdo en los museos;
mas no por eso tenemos menos fuerza;
el vigor verdadero
reside en la cabeza.
¿Por qué cantáis la rosa, oh, poetas?
¡Hacedla florecer en el poema!
Sólo para vosotros
viven todas las cosas bajo el sol.
El poeta es un pequeño Dios.
Una hoja cae; algo pasa volando;
cuando miren los ojos, creado sea
y el alma del oyente quede temblando.
Iinventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
el adjetivo, cuando no da vida, mata.
Estamos en el cielo de los versos.
El músculo cuelga,
como recuerdo en los museos;
mas no por eso tenemos menos fuerza;
el vigor verdadero
reside en la cabeza.
¿Por qué cantáis la rosa, oh, poetas?
¡Hacedla florecer en el poema!
Sólo para vosotros
viven todas las cosas bajo el sol.
El poeta es un pequeño Dios.
Vicente Huidobro
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