Thursday, February 08, 2007

Fragmento de Abaddón el Exterminador

*
Le voy a hacer una confesión, Sabato: yo no quise venir a este mundo, no hice ninguna seña. Estaba tan cómodo que cuando me tocó salir me resisití, me puse de culo. Pero me sacaron igual, a la fuerza. Siempre a la fuerza, en nombre de lo mejor. Ahí nomás comprendí que este mundo no poía ser más que una cagada. A usted también le debe de haber pasado algo semejante. Perdimos, ya sé. Pero ahora nos toca aguantar piola. Somos dos tipos que van a cantar las cuarenta, es decir dos desgraciados. Yo tengo ventaja de superarlo en ignorancia.

*
Sí, es cierto, la inmensa mayoría escribe por motivos subalternos. Porque busca fama o dinero, porque tiene facilidad, porque no resiste la vanidad de verse en letra impresa, por distracción o por juego. Pero quedan los otros, los pocos que cuentan, los que obedecen a la oscura condena de testimoniar su drama, su perplejidad en un universo angustioso, sus esperanzas en medio del horror, la guerra o la soledad. Son los grandes testigos de su tiempo, muchachos. Son seres que no escriben con facilidad sino con desgarramiento.

*
En el momento en que el artísta se sumerge en el inconsciente, como cuando te dormís. Pero luego sucede un segundo momento, que es de expresión, observa bien: de ex-presión, de presión hacía afuera. Por eso el arte es liberador y el sueño no, porque el sueño no sale. El arte sí, es un lenguaje, un intento de comunicación con otros.

*
Hace tiempo, un crítico alemán me preguntó por qué los latinoamericanos teníamos grandes novelistas pero no grandes filósofos. Porque somos bárbaros, le respondí, porque nos salvamos, por suerte, de la gran escisión racionalista.

*
Porque aquella Alejandra que perduraba en el espíritu de Martín, que candente aunque fragmentaria se había mantenido en el corazón y en la memoria del muchacho, como brasas ocultas entre cenizas, se mantendría mientras Martín viviese, y mientras él mismo, Bruno, y acaso Marcos Molina y hasta Bordernave y otros seres (magnánimos o siniestros, remotos o cercanos) que alguna vez habían participado de su alma, de algún fragmento maravilloso o infame de su espíritu.

*
El infierno está aquí.

*
[...] le preguntó si la quería.
-Tu pregunta es idiota- respondió Martín con aflicción y desconsuelo.

--Ernesto Sabato

Saturday, February 03, 2007

La metamorfosis (fragmento)

Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Estaba tumbado sobre su espalda dura, y en forma de caparazón y, al levantar un poco la cabeza veía un vientre abombado, pardusco, dividido por partes duras en forma de arco, sobre cuya protuberencia apenas podía mantenerse el cobertor, a punto ya de resbalar al suelo. Sus muchas patas, ridículamente pequeñas en comparación con el resto de su tamaño, se agitaban desvalidas ante los ojos.

"¿Qué me ha ocurrido?", pensó.

No era un sueño. Su habitación, una auténtica habitación humana, si bien algo pequeña, permanecía tranquila entre las cuatro paredes harto conocidas. Por encima de la mesa, sobre la que se encontraba estrnadido un muestrario de paños desempaquetados -Samsa era viajante de comercio-, estaba colgado aquel cuadro que hacía poco había recortado de una revista y habia colocado en un bonito marco dorado. Representaba a una dama ataviada con sombrero y boa de piel, que estaba allí, sentada muy erguida y levantaba hacia el observador un pesado manguito de piel, en el cuel había desaparecido su antebrazo.
Franz Kafka

Thursday, February 01, 2007

"Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras no se enamore de ella"

John Waters, 1946, cineasta estadounidense


Tuesday, January 30, 2007

Cuerpo solubles

sin embargo
sé muy bien que al declamar nuestros sexos
el sol se rasgará
por eso cierro las uñas
en las mariposas de las piernas
entro en ti ya vencido
porque ya no sé hablar de mí

*
en mis palabras hay una mano abierta
donde descansar de las errancias
abandonos calculados
clandestinidad de trayectos recorridos
tu cuello
tu boca
tus brazos
tu vientre
tus senos
tus labios
tus ojos
tus piernas
tus cabellos
tu lengua
tus manos
tus muslos
tu cadera
tótems
conugan los ritos inseciados

*
tu cuerpo siempre al límite dela indecencia
tu cuerpo aligerado de las hipnosis
evidencias y fines
en tu voz
hay una historia de evasión sin país
sin destino
sin otro argumento milenario
que la falla de tus labios sobre mi piel

*
del delirio guardamos
la gravedad engarzada del hambre

nunca confesaremos algo más
que la pasión por le peligro a la hora del desayuno
y el múltiple aroma del éxtasis
al retorno craquelado de los rostros

*
en la ciudad que pierde su lugar
el mundo multiplica las horas para nombrar
el borde de tus ojos
sin conseguir cortar
el hilo de las anécdotas que nos preceden
la imagen misma del vértigo


*
en la autobiografía de los cuerpos
me cabalgas con la lengua
la madera seca habla de nuestras costumbres
de tu boca que me vuelve huérfano mil veces
cuando me amas
como se ama otra soledad
una guerra tan grande que es compartida

*
la libertad extrema es la de todos los fracasos
fuiste tú quienme lo dijo
en los malabares en los que envejecemos tan rápido
palmas pizzarras para los misterios
de los que tal vez no regresaré
porque las sábanas sucias
son los ojos que cien veces aquí se reinician

*
pequeña muerte me despido en ti
narrándote el roce de las alas
donde la mano separa en nosotros el nombre de las cosas
los equinoccios

Carl Lacharité
tomado de la revista La voz de la Esfinge

Friday, December 08, 2006

Una carta demasiado tardía

Contudo, esto é uma carta.
Carlos Drummond de Andrade
Carta

No sé en verdad si esto sea una carta.
No sé si disculparme por el retraso
de la explicación, ni si te importan
disculpa o explicación ¿Para qué
hacerlo después de veintisiete años
cuando ya una vida se hizo o se deshizo
y nosotros sólo soñabamos hacerla?
Quizá por eso. Quizá porque contigo
yo habria hecho una vida real
y no este mundo sin casa que he deshecho.
desde hace días o semanas
los recuerdos me ciegan como un pozo,
y vuelves callada, quieta,
inmensamente quieta y luz en el diciembre
horizontal y frío, y allí te quedas.
A cierta edad los recuerdos se vuelven
como las flechas de San Sebastián
pero disparas sólo al corazón.
Tenías diecisiete años,
edad clarisima de las ventanas,
y eras tenue para que los álamos no olvidaran
esbeltez ni linaje de luna.
Podría decir, con el estilo del melodrama
mexicano: "Amaba a otra", y era cierto,
humanamente cierto, pero ahora aquí,
queriendo ver desde mi casa las montañas
del Ajusco, me digo, me digo que eras
la que pudo dar, no el país de maravillas
(como tu nombre lo dice), pero sí
una vida lúcida, leve, quizá feliz.
Eso me hago suponer. Supongo.
Creo sentir alivio al escribir estas líneas.
Son del todo sinceras pero inútiles,
porque lo que fui destruyendo
no se puede explicar en un poema.
Tampoco me sueño en sueños de entonces,
porque ya hace años, cinco o diez, que no
tengo sueños. Tampoco me hago ilusiones,
aunque lo diga a menudo, sabiendo que engaño
o me engaño, mientras miro mi cuerpo como reloj
que marca las cinco y media de la tarde.
Hoy por hoy sólo aspiro a terminar una obra
(mala o buena), hacer a los otros algún bien
en lo que puedo, y viajar por un mundo que
a veces me cansa más de lo que me maravilla.
No sé, como te dije, si esto sea una carta.
Tal ves no la vayas a leer (lo más probable),
y no sé si decir: "Te quise" o "Me equivoqué",
o "Cómo quitarle la begonia". No sé siquiera,
no sé, qué fue del bosque cortado a ras de bosque.
No lo sé. Pero te dejo estas líneas:
Tómalas, aunque no las leas.

Marco Antonio Campos
de Los adioses del forastero

Sunday, November 19, 2006

Suburbio de una bala

Monica:

1. Debiste conocerme un poco antes,
cuando tanta cocaína, tanto
idílico subsuelo me volvió, por un tiempo,
un amante mediocre.
Placeres que partían la memoria de la piel
como quien parte una nueaz al apretarla
en el puño con otra. Una vaga
aspirina de dolor.
Debiste conocer esos rígidos murmullos,
esa medulas marchitas, esa
arritmia como niebla. Un monje atravesado
por su hombría de coraje y Nembutal.

Te hubiera hecho el amor
desde una pústula. Sabrías
(y yo a través de ti, tocando con
mi mano kerosén el espesor
de los jaguares) que hasta el arrobado gozo
viene de malos sentimientos;
no generosidad, sino
reconciliación.

Lástima que no baste con decirlo
(y por eso al escribir
la confesión es el suburbio de una bala que atina,
y por eso la poesía es la grieta
menos visible de nuestras urnas funerarias)
para volver redondo el viaje del deseo
al valle de los muertos.

Redondo: una esfera de apifanía
y odio
en la que desnudarte fuera un símbolo de mí.

2. Solo amo a las desconocidas.

[Confesión, suburbio de una bala:
"vuelve, paloma,
que el ciervo es un lucero de amarillas espinas,
él mismo su safari de esplendor carnicero,
su mística gavilla de francotiradores.
Vuélvete, que están tirando al aire
ahora que no queda ciervo en pie".]

Lo descubrí a los treinta, con mi segunda esposa.
Estaba en esa puerta, riéndose,
húmedo aún su cabello hasta los hombros.
Llevaba una blusa verde
de la que siempre estuvo orgullosa
porque yo la mencionaba en un poema.

La miré y
me di cuenta de que ya no la quería.

"Fue que, a fuer de acariciar, las líneas de su mano se volvieron
sagradas, intratables."

"Fue que, de tanto ir hacia adentro, se derramó de mí."

Fue una cosa vulgar: la engañé
con dos mujeres, me gasté su dinero.

Unos meses después,
me envió dentro de un sobre de papel manila
su blusa hecha girones.

Y había escrito
__________una cesta de mimbre para guarda tus ojos,
__________tu blusa verde, tu voz que es el jardín
__________donde camino en sueños [...]
__________para que siempre que te asomes
__________a este pedazo de papel
__________brilles como una estrella caída en el estanque [...]

Caída.
Caída.
Mira:
vuélvete,

que están tirando al aire.

ENVOI
Teoría de la recepción

"Aherrojado contigo
en el suburbio de una bala": dije algo así
por preguntarte si querías bailar.

Ay, los poemas del fin del mundo,
cochambrosos porque un filósofo alemán
se adornó las rasgadas vestiduras con cráneos de judíos,
porque un poeta judío se ahogó entre la bruma,
muy lejos del mar.

Miscast: siempre vamos al teatro a ver Las moscas
con los broches de Yocasta en un bolsillo,
por si acaso.

Julián Herbert
tomado de revista Crítica

Monday, November 13, 2006

Déjame tranquilo

Nunca ningún amante es perfecto
ni tiene la sonrisa adecuada.
No siempre dice la palabra dulce;
a veces, ni siquiera sabe hacer el amor.
Pero la magia del momento
toca muy bien su blues.

Hay días en que me desmorono
como la sombra de una viuda arruinada.
Vivo el peligro de morderme las encías,
de recordar que sólo soy un malherido.

Y ¿saben?, cómo deseo un cigarro
que se consuma en diez años,
beberme mi vida a sorbitos
como si fuera una cuba.

Y bueno, a ti, que me has visto
con la reuma de esas noches,
no pagues por conocer
cómo se fue tu pubertad en esos blueses.
Al final siempre vas a odiarlos.

No me sigas, no me tientes,
no me pidas que te desvista, no...

No necesito una amante ahora,
déjame tranquilo.
Quiero mirar mis propias dudas
desde el puente del valor,
arrojarme hacia la noche
de la noche vengo yo.
Pude besarte la cintura,
adorarte, pero no.
Cada palabra sería un incendio,
una grave insinuación;
y me escondo en el silencio
en silencio vivo yo.
No necesito una amante ahora,
déjame tranquilo.
Quiero mirar mis propias dudas
desde el puente del valor;
despertarme con tu ausencia,
¡cuánta ausencia, digo yo!
José Cruz Camargo
Real de Catorce

Sunday, November 12, 2006

EPIGRAMA

Al perderte yo a ti,

tú y yo hemos perdido:

yo, porque tú eras
lo que yo más amaba,

y tú, porque yo era
el que te amaba más.

Pero de nosotros dos,
tú pierdes más que yo:

porque yo podré
amar a otras
como te amaba a ti,

pero a ti nadie te amará
como te amaba yo.

Muchachas que algún día
leaís emocionadas estos versos

Y soñéis con un poeta

Sabed que yo los hice
para una como vosotras

y que fue en vano.

Ernesto Cardenal

Friday, November 10, 2006

Si te quedas en mi país

En mi país la poesía ladra
suda orina tiene sucias las axilas.
La poesía frecuenta los burdeles
___escribe cantos silba danza mientras se mira
ociosamente en la toilette
____y han conocido el sabor dulzón del amor
en los parquecitos de crepé
____bajo la luna
__de los mostradores.
Pero en mi país hay quienes hablan con su botella de vino
__sobre la pared azulada.
Y la poesía rueda contigo de la mano
___por estos mismos lugares que no son lugares
para filmar una canción destrozada.
Y por la poesía en mi país
__si no hablaste como esto
_____te obligan a salir
en mi país
__no hay dónde ir
____pero tienes que ir saliendo
como el acné en el cascarón rosado.
Y esto te urge más que una palabra perfecta.
En mi país la poesía te habla
____como un labio inquietante al oído
te aleja de tu cuna culeca
__filma tu paisaje de Herodes
y la brica remece tus sueños
___---la brisa helada de un ventilador.
Porque una lengua hablará por tu lengua.
Y otra mano guiará a tu mano
Si te quedas en mi país.
Enrique Verástegui
tomado de la revista Alforja 35

Wednesday, November 01, 2006

Fragmentos de Gran Hotel de Extranjeros

*
Usted ha bajado
al Gran Hotel de Extranajeros
sus costumbres sus deseos
su nombre su vida
todo ello no da el peso
doble sus maletas
esconda sus cicatrices


*
Cuántos son
los solitarios del siglo
venidos de tantos lugares
bajo la lengua vuelta
hacia el silencio del sol
y ante el barullo del metro
cuántos despiestan
donde sólo el cielo sabe
el misterio de los sollozos

Claude Beausoleil

Thursday, October 26, 2006

¿Qué es el mundo?

¿Qué es el mundo? Un poema eterno,
de ahí el espíritu divino irradia y encandece,
de ahí el vino de la sabiduría espumea y centellea,
de ahí el sonido del amor nos habla.

Y cada hombre es un rayo
de ánimo cambiante rompiendo el sol,
un verso que pide otros mil,
que inadvertido se contiene y se marchita.

Y es también unmundo por si solo,
lleno de dulces secretos, de tonos jamás cantandos,
de talento con apropiada, inviolable belleza,
y ninguna otra resonancia o reflejo.

Y cuando tú por ventura leas en alguna hora
un libro, que sea aquel que en la vida no exploraste.

Hugo von Hofmannstahl
Traducción: Luciano Pérez
tomado de revista Alforja

Mi piano azul

Tengo en casa un piano azul
Y no le he oído ninguna nota.

Yace junto a la oscura puerta del sótano
desde que el mundo se pudrió.

Lo tocan cuatro manos estelares
--la señora luna canta en el barco--
ahora bailan las ratas con estrépito.

Roto está el teclado...
Lloro a los muertos azules.

Ah, el amoroso ángel me abre
--comí del amargo pan--
me otorga la puerta del cielo--
a pesar de que esté prohibido.


Else Lasker-Schüler
Traducción: Luciano Pérez
tomado de revista Alforja

Tuesday, October 24, 2006

La imagen en el agua (un poema)

__I

Hoy
llegaron a mi oídos
noticias de mi muerte
por segunda vez
¿cuántas veces he muerto?
¿cuántas veces he nacido?
Voy aprendiendo aver en la oscuridad
mis ojos cada vez son más felinos

__II

Hoy
llegaron a mi oídos
noticias de tu muerte.

Margarita Vázquez Díaz

Infancia (1 y 2)

1

Mi padre solía llegar con el crepúsculo y los hijos corríamos buscando al padre que sólo quedó en la fotografía aquella donde desciende por la puerta delantera del auto y mira a todas y a ninguna parte y el niño crece y recoge la infancia hecha pedazos y se vuelve a mirar al padre en aquella casa profunda horizontal mientras la madre en la cocina llora y grita y el niño dice el diablo y la rosa no vuelve por su fuente

2

En tu casa no había pájaros o yo no los recuerdo o era tan dulce su canto que quedó como harpa en la sangre y la casa era profunda y blanca y el diablo llegaba a las cuatro de la tarde mientras el niño incendiaba el patio y el hermano corría hacia el horizonte.
____El azul del cielo era puro vasto respirable y el lenguaje ignoraba la Palabra

Marco Antonio Campos

Monday, October 23, 2006

Wife Life

El 27 de junio del 2014 me hallarás en
________tu jardín con una metralla en la ca-
________beza al más puro estilo del
________maestro Apollinaire

A las 11 de ese día gangrenaré mi
________pie derecho tal como lo hizo el
________señor Arthur Rimbaud en Argel

El 27 de junio a las 11 de la mañana
________veras en tu jardín mi oreja cortada
________para ti lo mismo que el
________Vincent delirante

En el amanecer del 27 de junio, a mis
________55 años, olerás la pólvera en mi con-
________razón marcado como Asunción Silva lo
________hizo en Montevideo

Llegado el 27 de junio, al igual que
________Becerra y Virgilio, tendré mi Brindisi
________y concluiré la eternidad volcado en
________mi hermoso auto gris descapotable

El 27 de junio de 2014, me llevarás el
________primer café a la cama y yo lo beberé,
________conforme, escribiendo que voy a morir,
________ahíto de vivir indignamente.

Jorge Humberto Chávez

Friday, October 13, 2006

Puerta abierta

Mandé que abrieran puertas
para ahuyentar secretos
porque muros de piedra los resumían en poros,
en suspiros,
en murmullos
de crepitante leño.

Mandé cerrar las puertas:
los secretos
ocupan los rincones,
duermen bajo la almohada,
amanecen gorgoteando en el agua
de la regadera.

Tras la última puerta
espero
mientras distingo
voces, tonos, atmósferas
en que los secretos
reverberan.

Dolores Castro
de Tornasol

Puerta entreabierta

Siempre se teme ante una puerta abierta
así conduzca a la felicidad.
Hoy, ávida de sol, hacía el jardín
entreabro la puerta.

Divido sombra y luz
filtro temores
y me detengo en el umbral
mientras entre las piedras
veo que apresuradas, en implacable fila
avanzan las hormigas
ciegas,
encapotadas en su deber.

Yo siento un resquemor
y tras la última mirada hacia la luz
pulso la sombra mientras
cierro la puerta.

Dolores Castro
de Tornasol

Wednesday, October 11, 2006

Fragmentos de "Tambor interno"

*
Mueran, o sean condenados
a un millón
de latigazos
de esperanza.

Y los que en vida
____________se casan con la muerte,
y los cobardes
__________que esperaron la nueva generación
______________para acostarse con vírgenes,
y los que escriben
de cómo encontrar
_____________para el amor
______________________a la persona justa.
Mueran los que esperan sentados
_______________que el tiempo
__________________lo resuelva todo.

*

No aprendimos a amar en el jardín
sino en la calle.
*

Los jovencitos afeminados
llevan ahora del brazo
a las muchachas decentes
y las madres
esperan que todo se componga.
*

También hubimos
_____________quienes matamos la esperanza
_______________________________de los padres.
¡Qué se le va a hacer!
La contabilidad me enferma.
Yo siempre he tenido vocación para el amor.
*

He visto en la calle
demasiadas cucarachas;
por debajo
________la ciudad se está pudriendo.
*

Su madre le dijo
que todos los hombres son malos
y ella se me queda mirando

como para purificarme.
*

Fuman
_____en los cafés
_____________deliberadamente.

Y es hermoso verlas:
_______________muchachas de humo.

Alejandro Aura
de Poesía 1963-1993

Monday, October 09, 2006

(2) Epigramas a Valeria

También he sabido Valeria
que te alegras cuando ciertos críticos
afirman que mis epigramas
no son más que un demorado
producto de la senectud; jamás
una acuciante experiencia.
Pero esa gente amasada
con babas y tintas
entre muchos asuntos ignora
que un poeta nace tantas veces
como palabras y silencios
debe callar y cantar. Dónde
está pues mi edad?
Recuerda que el indicio fugaz
de tus años será borrado
sin lástima del alto rumbo
de la historia.


Pienso que debo terminar
aquí Valeria
estos ligeros epigramas
no me gusta la facilidad
de mi mano ni sobre
tu piel ni sobre el papel.
Todo lo fácil me resulta
ajeno. así tú misma
tan fácilmente imposible
para mí.


Saúl Ibargoyen

Comic

1

mientras dormitas ebrio
entre las paredes
de este bar
te mataré

le diré a la mercenaria andrea
que deje la puerta abierta
cuando todos se vayan
a salvar el mundo
y te ofrezca un licor más amable
para que te hagas amigo de la muerte

imagino tus ojos
volviéndose
pequeñas sombras

entonces dejarás de temblar
y pensarás que no tienes miedo
pero no sabrás que ya estás muerto

2


(a propósito de andrea)

me llamo supermán

te he visto a través de las paredes
en esa caja de bar viejo
y he visto cada onda y cada luz nacidas
de tu voz a kilómetros de aquí

he venido volando de todos los planetas
con el tesoro más distinguido
las llaves una mansión perdida entre relámpagos
las pieles rosas de animales tersos de otros mundos
las maderas más finas como tempranos labios
no porto armaduras para defenderme
he desgarrado tigres con la fuerza de mis dedos
y soy yo mismo contra el sable y el disparo

tal vez me digas que soy un ebrio
pero mi sangre no es sangre humana
mas sangre sí tan poderosa
como el rugido penetrante del sol

no te desnudes no hace falta
posea una vista inigualable
no hables
porque puedo escuchar la voz
de tus párpados cuando se juntan
el sonido de tu piel cuando
se dobla al dar la mano
la saliva que resbala por tu garganta

quizás creas que estoy borracho
pero me llaman el más fuerte

y es cierto

3

la señal se enciende

para decirte que desdobles
tu traje nuevo y te escondas
en esa armadura
forjada de noches

y no vean las orejas
de la fiesta, el mal sueño
y los dos rasguños que una mujer
te hizo en el bar de andrea

para que salgas a moles a golpes enemigos
como la adivinanza o el hielo
valientesa enemigos de colmillos
filosos igual
que esta luz
que ciega

el valet halla en tu auto
un olor profundo
mientras esperas
sentado
otro baile
de mesa

4

(andrea recibe la carta)

desde la claridad del vértigo te observo
eres mi cuchillo, animal sagrado con boca de aire
eres el escozor en el labio del whisky

te juré la bella destrucción del mundo
pero hoy sólo te concedo esto que los malditos dictan
y todo lo que expresen y desgajen será
deliberadamente tuyo

César Silva
de "si fueras en mi sangre
un baile de botellas
(doble disco)"